Monta en el coche, que pongo música de verano, de esa que anima a volarse atardeceres de la costa. Total, ya sabes, yo soy más de planes disparatados de verdad, a ver si así te saco un par de tus sonrisas sabor daiquiri y levamos anclas antes de que se haga pronto demasiado tarde.
Entiendo, no te creas, que dudes porque no sabes muy bien si esta ruleta es la rusa o la de la fortuna, pero si te convence más la cosa, ponemos tabúes tan grandes como muros y nos los bebemos en forma de chupitos de tequila.
Que no es por joder, en serio, pero es que últimamente me cuesta demasiado no hacer streapteases de verdades verdaderas y aprovecha que estoy en racha antes de que vuelva a ponerme la camiseta, no sea que se pase esta época de reina de maldades disfrazada. Ja. ¿Tentador? Hay jardines en los que la serpiente puede ser encantadora. Digo.
Suenan a verano Tegan & Sara, con Where Does the Good Go?
http://www.youtube.com/watch?v=8RDdmfWsrsw
martes, 15 de junio de 2010
¿Y qué más da?
Publicado por HardCandy y Obstinación Rubia en 5:13 0 comentarios
lunes, 15 de febrero de 2010
Quiero seguir perdiendo la boca bajo la inspiración de la ginebra, así que sirva otra.
¿Sabe? La ginebra me produce una sensación extraña, como una especie de vórtex en el pecho.
No sé explicarlo mejor. Llámelo x. O y, o z.
Yo antes calculaba planos con eso.
Ahora el único plano que veo es el vertical y cuesta abajo sin frenos.
Como cuando bajas una cuesta en punto muerto. O como cuando metes la quinta.
Y hablando de quintas, ponme otra ginebra.
¿Qué por qué estoy aquí?
En los bares la risa se cotiza tan alto como la pena, y yo me las veo con la nostalgia todas las mañanas,
aunque va por días.
Este es uno de esos que te obliga a sentirte agradecida por los días en que ganas.
Y putas las ganas de dejar todos mis vicios,
de seguir con mis terapias de hoyvoyaseguirmiagenda, pero acabar con un suspiro.
De esos que dicen "Soy infeliz cuando todo me va bien".
Creo que este es el problema.
Acostumbrada a beber por las penas me es indigesto emborracharme por la tranquilidad.
Dije que cotizaba nostalgia.
No pena.
Publicado por HardCandy y Obstinación Rubia en 14:09 1 comentarios
martes, 29 de diciembre de 2009
Yo me fumo mis mañanas.
Duele.
La vida como un puñal hay veces que duele.
Y nada tiene que ver con tu boca, que hecha para besar hay veces que muerde.
Que anuncia cordura y a veces...
...se vuelve loca.
Lo estuve pensando y, ¿sabes? No sé qué coño hace la primavera con los cerezos,
pero lo nuestro seguro que es mucho más guarro. Y mucho más bello.
Hoy te la meto hasta el mismo corazón. Soy fácil cuando hay vicio.
¡No te contengas así! ¡Lastimarás tus rodillas! Pensabas que sería frío el amanecer. Te equivocabas otra vez.
Quemaba.
Y yo aquí sigo en mi trinchera, corazón, tirando piedras.
¿Qué importa que me engañes si luego me sonríes? ¿Qué importa ser poeta o ser basura?
¿Qué vas a hacer con tu mierda de poema, sin su olor, sin su piel?
..y tú, ¿qué dices, corazón? Dice que yo ya no te espero. Un cabrón embustero, es mi corazón que miente.
Y si calla también miente.
¡Oh! ¡Para ser ahorcado hermoso día!
Yo sólo busco que me tiemblen las piernas, que nos vean caminar sobre el alambre. Dime qué te cuesta decirme: Vale.
Nadie va a romperte el corazón, sólo las cadenas, y cuando esté roto escuchar que merece la pena.
Al final, dos heridos graves, desperfectos clave, ambulancias, naves.
Y la infecta jeringuilla es tu cuerpo y me parece que me devuelve a la vida, y es a ti a quien me devuelve.
Ya lo entiendo. Es como correrse dentro.
Y si todo es semilla no me dolerá la astilla, que sangran de mi costado tus andares de chiquilla. No me digas nada, déjame a mi en mi ventana con los pies del otro lado.
Yo me fumo mis mañanas.
Publicado por HardCandy y Obstinación Rubia en 14:22 4 comentarios
miércoles, 25 de noviembre de 2009
Me mandó un mensaje pidiéndome perdón por haberse quedado mi mechero sin querer y como yo estaba un poco borracha, le contesté que mejor se lo quedara porque era el mechero cretino, el que tarda cinco minutos en echar llama para después encima tener la indecencia de quemarte las pestañas. Que yo he fumado mucho para aclararme las ideas y ya soy presa fácil.
Después empezó a ponerse la piel de lobo feroz, y no sé por qué, pero delante de mi no se la quitaba, así que se me olvidó si debajo podía haber un corderito.
A veces intuía que si, y mi imaginación volvía a imaginar noches de conciertos o cervezas, o volver a casa con la risa floja, pero cada vez que bajaba la guardia, él empezaba a soplar y soplar y mi casita derribar. Incluso llegó a esperarme detrás de las esquinas cuando yo volvía sóla a casa para aullar de lejos, meterme miedo. "Tengo la boca grande para comerte mejor, que las niñas buenas sois más tiernas", decía.
Pero un buen día me cansé, colgué la capa de Caperucita en lo más profundo de mi armario ropero y la cambié por un mono de Cat Woman.
Empecé a salir por los bares con cara de : Ven lobito, cómeme.
Y su disfraz fue cada vez haciéndose más gordo, más grande y más propio, mientras el corderito temblaba escondido pensando: "Esta vez, Caperucita ya no va a volver".
Sodinevneib.
Publicado por HardCandy y Obstinación Rubia en 14:10 6 comentarios
