Duele.
La vida como un puñal hay veces que duele.
Y nada tiene que ver con tu boca, que hecha para besar hay veces que muerde.
Que anuncia cordura y a veces...
...se vuelve loca.
Lo estuve pensando y, ¿sabes? No sé qué coño hace la primavera con los cerezos,
pero lo nuestro seguro que es mucho más guarro. Y mucho más bello.
Hoy te la meto hasta el mismo corazón. Soy fácil cuando hay vicio.
¡No te contengas así! ¡Lastimarás tus rodillas! Pensabas que sería frío el amanecer. Te equivocabas otra vez.
Quemaba.
Y yo aquí sigo en mi trinchera, corazón, tirando piedras.
¿Qué importa que me engañes si luego me sonríes? ¿Qué importa ser poeta o ser basura?
¿Qué vas a hacer con tu mierda de poema, sin su olor, sin su piel?
..y tú, ¿qué dices, corazón? Dice que yo ya no te espero. Un cabrón embustero, es mi corazón que miente.
Y si calla también miente.
¡Oh! ¡Para ser ahorcado hermoso día!
Yo sólo busco que me tiemblen las piernas, que nos vean caminar sobre el alambre. Dime qué te cuesta decirme: Vale.
Nadie va a romperte el corazón, sólo las cadenas, y cuando esté roto escuchar que merece la pena.
Al final, dos heridos graves, desperfectos clave, ambulancias, naves.
Y la infecta jeringuilla es tu cuerpo y me parece que me devuelve a la vida, y es a ti a quien me devuelve.
Ya lo entiendo. Es como correrse dentro.
Y si todo es semilla no me dolerá la astilla, que sangran de mi costado tus andares de chiquilla. No me digas nada, déjame a mi en mi ventana con los pies del otro lado.
Yo me fumo mis mañanas.
martes, 29 de diciembre de 2009
Yo me fumo mis mañanas.
Publicado por HardCandy y Obstinación Rubia en 14:22 4 comentarios
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