lunes, 15 de febrero de 2010

Quiero seguir perdiendo la boca bajo la inspiración de la ginebra, así que sirva otra.
¿Sabe? La ginebra me produce una sensación extraña, como una especie de vórtex en el pecho.
No sé explicarlo mejor. Llámelo x. O y, o z.
Yo antes calculaba planos con eso.
Ahora el único plano que veo es el vertical y cuesta abajo sin frenos.
Como cuando bajas una cuesta en punto muerto. O como cuando metes la quinta.
Y hablando de quintas, ponme otra ginebra.

¿Qué por qué estoy aquí?
En los bares la risa se cotiza tan alto como la pena, y yo me las veo con la nostalgia todas las mañanas,
aunque va por días.
Este es uno de esos que te obliga a sentirte agradecida por los días en que ganas.
Y putas las ganas de dejar todos mis vicios,
de seguir con mis terapias de hoyvoyaseguirmiagenda, pero acabar con un suspiro.
De esos que dicen "Soy infeliz cuando todo me va bien".

Creo que este es el problema.
Acostumbrada a beber por las penas me es indigesto emborracharme por la tranquilidad.
Dije que cotizaba nostalgia.
No pena.

1 comentarios:

Anónimo dijo...

Un primer párrafo sensacional. Me reí con lo de 'hablando de quintas, ponme otra copa' xD!!!